miércoles, 22 de junio de 2011

Hace unos días me crucé en twitter con Nicolás Mavrakis, que lo adoro, un buen tipo, inteligente. Me dijo “para leer cosas fáciles está Marcos Aguinis”, como diciendo que todo lo que es de lectura sencilla es una garcha y lo que importa es la profundidad de lo que está atrás. Me parece que se tendió a suponer que la complejidad del lenguaje hace a la complejidad de la idea. No necesariamente es así.

Diegro Grillo Trubba: un policial sobre el poder en tiempos de la colonia
Después del éxito de Las viudas de los jueves, Claudia Piñeiro vuelve a los countries, esta vez con una mirada que coloca en serie las tensiones de un mundo interior cerrado, conmovido por un crimen –cuestión que, con la popularización de los countries y los barrios cerrados, ya es un tópico más del imaginario de todo el cuerpo social–, con las tensiones de otro mundo cerrado pero, a la vez, determinante en los modos en que construye la percepción de gran parte del mundo exterior: el periodismo.

Misteriosa muerte de Pedro Chazarreta
Soy un bravo piloto de la nueva China (Mondadori) podría leerse en 2011 como una novela que en cierta forma viene a cerrar el collage abierto de cuestiones, sentidos y debates alrededor de aquello que durante la última década tuvo su irrupción bajo el potente núcleo narrativo de “los años setenta”. El propio Ernesto Semán concede la lectura, aunque aclara que no leyó demasiado el trabajo de otros escritores argentinos contemporáneos respecto de esa misma época.

Mirar los `70 desde el borde del 2000
Jorge Froján (65) coordina entregas a través de un celular y termina de definir el pago de otro trabajo por otra línea mientras revisa algunas fechas en la computadora. Él es el presidente de la Cooperativa R.SU.T Transporte, que hasta 2002 se llamaba Rabbione S.A. La empresa, dedicada a la distribución de distintas mercaderías, era parte de un largo legado familiar iniciado en 1932. “No invertían lo que había que invertir, se improvisaba todo el tiempo con los números, no se atendía a los clientes como es debido”, describe Froján el antiguo manejo gerencial de quienes en 2002 decidieron dar por terminada la existencia de una empresa que desde 2001 había sido abandonada por sus dueños, entre maniobras de venta no del todo claras y falta de pago a los empleados.

En aquel momento, eran apenas 9 trabajadores.
Hoy, después de un largo trabajo de autogestión y múltiples batallas legales, ya son 26 y dan trabajo de manera indirecta a otras 20. “Hoy acaba de volver otro ex compañero que se había ido en el 2003. Vino a preguntar si podía trabajar otra vez y por supuesto que le dijimos que sí”, cuenta Froján, que había entrado a trabajar en Rabbione S.A. cuando tenía 50 y que no se resignó a quedar fuera del mercado laboral cuando la empresa cerró.


Empresas recuperadas, la hora del riesgo
¿Cómo fue la vida de estos hombres desde la desaparición de sus hijos hasta hoy? ¿Cómo se han articulado con las Madres, las Abuelas y los HIJOS desde entonces? ¿Cómo interpretan la historia de sus hijos en relación con sus propios pasados políticos? ¿Cuál era su vínculo con sus ideales? “No hay respuestas unívocas acerca del rol de la función paterna frente a esta tragedia, eso queda abierto a la aproximación que puedan hacer distintas disciplinas sobre el tema”, explica el director de la serie, a la expectativa de las distintas interpretaciones psicoanalíticas, sociológicas y culturales que pueda despertar Los padres de la Plaza.

La historia de los Padres de la Plaza se verá en Encuentro

jueves, 26 de mayo de 2011

Un interno deambula tranquilo por la entrada del Pabellón Central del Hospital Interdisciplinario Psicoasistencial José Tiburcio Borda. Pide prestado un cigarrillo, sale hasta el frente del edificio y se sienta en el suelo a disfrutar del sol. Hace treinta y tres días (y contando) que el hospital con 720 pacientes está sin gas y el calor pasó a convertirse en un bien escaso. «En las reuniones grupales el tema surge cada vez más. No es fácil para un paciente psiquiátrico tratar con cambios drásticos en su medio. En circunstancias normales, suele ser muy difícil para algunos la cuestión de bañarse. Ahora que el agua es fría, la situación es mucho peor», cuenta Hernán Scorofitz, uno de los psicólogos concurrentes que atiende en el Borda.

El frío de la locura
¿Una perspectiva? La certeza (desoladora, incontestable) de que “un mundo que fenece no deja tras de sí un heredero sino una viuda embarazada”.

¿El resultado? Una novela que –como Michel Houellebecq en Ampliación del campo de batalla o Las partículas elementales, por mencionar un contemporáneo del peso de Amis– explora con crudeza no sólo el devenir presente de una era que pretendió cambiar las sensibilidades universales para siempre, reescribiendo sus códigos amorosos y sexuales, sino que también se detiene en la lectura inteligente de sus vestigios actuales, a la manera de un historiador lúcido y cargado de ideas.

¿Qué es finalmente aquello que para Amis transita sus últimas etapas, cuales “viudas embarazadas”? Es una excelente pregunta a tener en cuenta antes de comenzar a leer, aunque sin dudas podrán rastrearse, en principio, la literatura sentimental en sí misma –por supuesto–, pero también el amor libre, el juvenilismo, el feminismo y, por qué no, esa suma azarosa de peripecias individualistas que podríamos llamar “la vida moderna”.

Reescritura de los códigos amorosos